Los 10 alimentos que debemos evitar

La piel apagada, los primeros signos de la edad, pequeñas arrugas, falta de luminosidad… Puede que todo ello no sea consecuencia del paso del tiempo sino más bien de los productos que comemos. Tenemos la nevera llena de productos compuestos por elementos que pueden acelerar el envejecimiento. Esta es la lista de los 10 productos que deberíamos evitar para no envejecer más rápido de lo que deberíamos y tener un aspecto sano y cuidado.

  1. El azúcar. Reduciendo su consumo la piel se ve con mejor tono y con un aspecto más saludable. El azúcar acelera el envejecimiento cutáneo, produce tono apagado en la piel e hinchazón. Mejor sustituirlo por frutas.
  2. La sal. Enemigo número 1. Sube la presión sanguínea, lo que conlleva flacidez, aspecto apagado y descolgamiento. Abusando de la sal también se retienen más líquidos, por lo que puede favorecer la aparición de bolsas en los ojos y en el abdomen.
  3. El alcohol. Estropea los dientes, suele tener un alto contenido en azúcar, deshidrata y produce hinchazón.
  4. El café. Tiene un importante papel en el envejecimiento prematuro de la piel. Con él, la piel pierde luminosidad e hidratación, por lo que provoca la aparición de arrugas, además de manchas amarillas en los dientes.
  5. La carne roja. Endurece los capilares y si se consume en exceso también puede producir obesidad.
  6. Los carbohidratos como la harina refinada o la pasta blanca. Todos ellos producen falta de colágeno y elastina en la piel y también en los músculos. Con ello, se pierde flexibilidad en la piel y se favorece la aparición de arrugas.
  7. El picante. Éste dilata los vasos sanguíneos, favoreciendo la rosácea y aumentando la sensibilidad de la piel.
  8. La comida industrial. Mejor evitar las salchichas o los fiambres de baja calidad puesto que pueden contener conservantes que producen alteraciones e inflamaciones en la piel.
  9. Los refrescos. Tienen un alto contenido en azúcar, además de gas, que hincha el estómago.
  10. Las grasas trans. Están presentes en la enorme mayoría de la comida considerada ‘basura’