¿Está el cuerpo humano preparado para tolerar los lácteos?

¿Son los lácteos esenciales para nuestra vida? ¿Es fundamental tomarlos para estar sano? En la actualidad, son muchas las corrientes nutricionales que desechan la idea de que debemos tomar lácteos todos los días. Fue en Estados Unidos donde se desató la polémica por los lácteos de origen animal tras la publicación de un estudio desarrollado por diversos grupos de médicos en el que afirmaban que la leche animal contiene proteínas y calcio que no son fácilmente asimilables por los humanos. Esta tendencia, que derivó en el pensamiento de que el cuerpo humano no está preparado para continuar ingiriendo lácteos pasado el momento de la lactancia, ha llegado a las consultas de los especialistas en Medicina Digestiva de la mano de numerosas intolerancias y alergias.

Los nutricionistas abogan por consumir lácteos semidesnatados o desnatados puesto que la leche entera contiene grasas saturadas que pueden ser perjudiciales para la salud. Tampoco desechan los lácteos de origen vegetal como la leche de soja y de avena. De hecho, está demostrado que los lácteos contienen nutrientes positivos para la salud, aunque en la edad adulta no son estrictamente necesarios.

Sin embargo, los lácteos contienen triptófano, un aminoácido esencial para el organismo que promueve la formación de melatonina y serotonina, que mejoran el estado de ánimo y, además, ayudan a dormir.