Cómo proteger la piel bajo el sol

A la hora de escoger un protector de mayor o menor protección, nuestro color de piel es un factor a tener en cuenta saber que tipo de piel o también llamado fototipo tenemos. Diferenciamos entre los diferentes colores de piel: blanca, parda y oscura. Cuando más oscura tengamos la piel más fácil será ponernos morenos y más difícil quemarnos.

Una vez identificado nuestro fototipo de piel, escogeremos el protector solar con el factor de protección solar ( FPS o SPF en inglés sun protection factor)  que más se adecue a nuestras necesidades. Cuando más blanca la  piel nuestro FPS será más alto. El etiquetaje del FPS en un producto, nos viene dado por una recomendación de Cosmetics Europa (Asociación Europea de Cosmética)

Para los protectores de baja protección vendrán indicados con un FPS de 6  y 10, los de protección media: 15, 20 y 25, los de alta protección 30 y 50 y los de Muy alta protección se indicarán con un 50+.

El SPF es el múltiplo de tiempo en que podemos estar tomando el sol sin quemarnos. FPS= Tiempo con protección /  Tiempo sin protección

Si compramos un protector solar con FPS 15 y nuestra piel aguanta 10 minutos sin quemarnos, sin protección. El tiempo con protección seria: 15 X10 = 150 min.

Aunque para que se cumpla el FPS que indica en el envase nos tendríamos que aplicar todo el cuerpo de crema de un grosor de 1 a 2 mm, cosa que nunca hacemos. Por eso es aconsejable renovar el protector solar cada hora o dos horas. La AGMED (Agencia Española del medicamento) nos da una serie de recomendaciones a la hora de tomar el sol.

El número de FPS señalará la protección frente a las radiaciones UVB. Si además vemos que nos indica el siguiente símbolo, muestra la protección frente a las radiaciones UVA según la recomendación de Cosmetics Europe. Si está en el interior de un círculo, indica que es una tercera parte de la protección indicada UVB. Si no esta dentro del círculo no cumple con la recomendación.