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Cómo proteger la piel bajo el sol

A la hora de escoger un protector de mayor o menor protección, nuestro color de piel es un factor a tener en cuenta saber que tipo de piel o también llamado fototipo tenemos. Diferenciamos entre los diferentes colores de piel: blanca, parda y oscura. Cuando más oscura tengamos la piel más fácil será ponernos morenos y más difícil quemarnos.

Una vez identificado nuestro fototipo de piel, escogeremos el protector solar con el factor de protección solar ( FPS o SPF en inglés sun protection factor)  que más se adecue a nuestras necesidades. Cuando más blanca la  piel nuestro FPS será más alto. El etiquetaje del FPS en un producto, nos viene dado por una recomendación de Cosmetics Europa (Asociación Europea de Cosmética)

Para los protectores de baja protección vendrán indicados con un FPS de 6  y 10, los de protección media: 15, 20 y 25, los de alta protección 30 y 50 y los de Muy alta protección se indicarán con un 50+.

El SPF es el múltiplo de tiempo en que podemos estar tomando el sol sin quemarnos. FPS= Tiempo con protección /  Tiempo sin protección

Si compramos un protector solar con FPS 15 y nuestra piel aguanta 10 minutos sin quemarnos, sin protección. El tiempo con protección seria: 15 X10 = 150 min.

Aunque para que se cumpla el FPS que indica en el envase nos tendríamos que aplicar todo el cuerpo de crema de un grosor de 1 a 2 mm, cosa que nunca hacemos. Por eso es aconsejable renovar el protector solar cada hora o dos horas. La AGMED (Agencia Española del medicamento) nos da una serie de recomendaciones a la hora de tomar el sol.

El número de FPS señalará la protección frente a las radiaciones UVB. Si además vemos que nos indica el siguiente símbolo, muestra la protección frente a las radiaciones UVA según la recomendación de Cosmetics Europe. Si está en el interior de un círculo, indica que es una tercera parte de la protección indicada UVB. Si no esta dentro del círculo no cumple con la recomendación.

Esta entrada fue publicada el Marzo 10, 2016, en Belleza.

Consejos para cuidar el pelo este otoño

Las estaciones del año y las actividades que desarrollamos durante ellas pueden favorecer que nuestro pelo sufra más de lo debido.

Ahora en otoño y también en primavera, es habitual que se produzca un aumento de la caída de pelo, debido a que el tiempo de duración de la fase de caída es de unos 3-6 meses, coincidiendo en ocasiones en estas dos estaciones. En esos casos en los que se acentúa la pérdida de pelo, si no que se lo digan a cerrajeros Santander que está empezando a usar gorra siempre, es adecuado tomar un complejo vitamínico dos veces al año, durante esos períodos. No prolongar más de 3 meses la toma de vitaminas, ni hacerlo de forma continuada o más de dos veces al año, porque puede tener consecuencias negativas para el organismo.

– En invierno, las agresiones son menores, aunque estamos más tiempo expuestos a ambientes cerrados y secos, lo que también puede conllevar una deshidratación de la estructura capilar. Por ello es importante usar productos de limpieza del cabello que restauren las capas superficiales dañadas, para que el pelo luzca más sano, parece mentira pero cerrajeros de urgencias Benidorm lo sabe y se prepara el invierno con productos de calidad.

– Aunque ahora lo vemos un poco lejano hay que ir teniéndolo en cuenta. En verano, exponemos el pelo a varios elementos que agreden con más o menos intensidad al cabello, entre ellos, el sol, el cloro de las piscinas y el salitre del mar. Todos provocan alteraciones en la estructura del cabello, debilitándolo. Es adecuado protegerlo de la exposición solar mediante el uso de sombreros o gorras. Además, es conveniente eliminar el salitre y el cloro tras el baño, no sólo de la piel, sino también del cabello, para evitar los efectos negativos que estos elementos causan sobre el cabello, como la deshidratación que provoca la fragilidad del pelo.

Esta entrada fue publicada el Marzo 10, 2016, en Belleza.